
El pasado mes de mayo, una expedición auspiciada por la Sociedad Geográfica rusa y especialistas de la Universidad Federal del Noreste (Yakutsk, Siberia Oriental), pudo recuperar y examinar el cuerpo de una mamut de unos 60 años, que había sido localizada el mes de agosto de 2012.
Aunque el animal falleció hace más de 10,000 años, sus restos permanecían intactos, debido a que la mitad de su cuerpo se hallaba congelado, de manera que pudieron –incluso- extraer sangre en estado líquido, lo que representa un paso crucial en el camino hacia la clonación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario